Insólito y genial.

Tengo dos tremendas perras de raza rottweiler. Son muy copmpañeras y fieles a su amo. Les gusta pasear en camioneta y también ir al campo a juntar vacas para ponerla dentro del corral. El caso es que estuve conversando (o platicando) con mi cuñado en el hall de casa. Antes de hacer eso puse carne dentro de la olla para preparar un asado (a la olla). El fuego estaba a mínimo así que no debía preocuparme demasiado, porque tardaría en estar lista. La charla duró mas de lo previsto, ya que había que resolver un negocio. Pasaron los minutos, la humedad de la carne se evaporó y comenzó a salir un poquito de olor a quemado. Una de las perras comenzó a arañar la puerta desde el interior avisándome que algo no andaba bien. Si no hubiese sido por ella, no hubiese comido ese día. Con sus arañones me llamaba para que fuera a apagar la cocina, la comida estaba lista.
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